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La herencia sefaradí de Tetuán
Adriana Kreiman
Se sabe que los judíos llegaron a Marruecos antes que los árabes, cuando el país estaba habitado por los bereberes, muchos de los cuales se convirtieron al judaísmo. Los primitivos judíos vivían en el sur de Marruecos, mientras que la inmigración sefardí, que llegó a fines del siglo XV, luego de la expulsión de los judíos de España, se asentó en el Norte.
Sefardí significa español, y viene de Sefarad, que es el nombre de España en hebreo.
Cuando llegaron los sefardíes, los musulmanes gobernaban el país; les dieron protección a cambio del pago de los debidos tributos, y durante siglos ambas comunidades desarrollaron una convivencia armoniosa, mutuamente respetuosos de sus tradiciones, creencias y costumbres religiosas.
Los sefardíes hablaban el español del siglo XV en una variante con influencia del hebreo que se llamó judeo-español o ladino, idioma que conservaron durante los siguientes cinco siglos sin que absorbiera la evolución que en ese tiempo desarrolló el castellano en las demás regiones hispano-hablantes del mundo.

La huella judía en Tetuán y en todo Marruecos se puede seguir en la judería, calles, sinagogas, cementerios, fuentes y plazas habitadas por un pueblo que dio a la comunidad estudiosos, eruditos de las Sagradas Escrituras, filósofos, escritores, ministros y consejeros del rey, como el venerado Rebí Isaac Bengualid, o el único Premio Nobel de Venezuela, Baruj Benacerraf, proveniente de una familia oriunda de Tetuán, y otros menos famosos como el comerciante Yehudá Anahory, nacido en Tetuán hacia 1850, pasó más tarde a Argelia; formó su familia en la ciudad de Orán, y en 1906 emigró con su esposa e hijos a la República Argentina, donde actualmente viven sus descendientes, excepto uno de ellos, que, en un impensado retorno, hoy reside en España.
Vivían en el Melaj, el barrio judío constituido por más de trescientas calles, angostas, con paredes blancas y puertas verdes, bajo arcos que unen un muro con el otro, y donde llegaron a existir 16 sinagogas.
Luego se mudaron al Ensanche, donde se fundó la Sinagoga Yagdil Torá o Rebí Shmuel Israel, mejor conocida como la sinagoga del Ensanche, inaugurada en 1967 por Moisés Hassan, y uno de cuyos símbolos es obra del escultor español José María Pascual. El actual Casino de Tetuán es el antiguo Club Israelita, con su biblioteca y una sala de juegos, y la sede de la Alianza Israelita es actualmente una misión cultural francesa que permanece cerrada durante el verano.
Foto: Wiki Commons
Fuente: Sobre Marruecos
















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Esperemos que no se pierda la riqueza de nuestra tradicion ni lo pintoresco de nuestra haketia : harabujina de castellano amozzado,arabe y hebreo.
esperemos que lo sefardi siga siempre
Aqui dejo una entrada http://tamudabay.blogspot.com/2010/01/mellah-de-tetuan.html#links que hice en mi blog y unas fotos del Melah de Tetuán, grande fue la historia.
Por la familia de mi madre -CADOCHE/MEHAUDY- tengo profundas raíces tetaunís. El último Cadoche se fué de Tetuan en los años 1990 aprox. emigrando a Israel donde vivía una hija. Mi prima lo filmó y es un hermoso recuerdo. Aguante Tetuan!!!
Lamentablemente, hoy solo quedan en Tetuán 5 judíos.
Sí se están rehabilitando lugares. Es lo que queda de testimonio de tiempos de gran esplendor. Pero presencia humana, casi nula.
Se terminó.